Hablemos de tendencias

El uso de sensores inteligentes es cada vez más común en los espacios de trabajo. Esto se debe a las ventajas que ofrece en cada una de las actividades que se realizan.

Trabajo eficiente. Los sensores permiten el análisis más completo y rápido de fuentes de datos, aportando la información para una visión más realista del entorno operativo. Identifica tendencias, disminuye margen de error.

Ahorro de energía. Los sensores permiten saber dónde se está utilizando la energía, saber si se está desperdiciando o cómo poder optimizarla. Monitorean y pueden detectar cualquier problema en los sistemas, vigilan y miden la temperatura, detectan cuando una ventana o puerta se deja abierta.

Gestión de instalaciones: los sensores proporcionan datos en tiempo real, sonido, luz, temperatura, niveles de humedad, ocupación y hasta en la forma en que las personas interactúan en un espacio.

Los sensores inteligentes optimizan el uso del espacio y aportan mayor bienestar a los usuarios.