1. Limpia la madera, si es necesario líjala para que la superficie quede uniforme.
  2. Elige el tono del barniz que más se adapte a lo que necesitas.
  3. Selecciona el tipo de barniz: acrílicos, de poliuretano, nitrocelulósicos, mates, satinados o brillantes.
  4. Aplica cubreporos.
  5. Usa una brocha suave y distribuye el barniz por igual en toda la superficie.
  6. Deja secar, lija de nuevo, elimina el polvo. Repites el procedimiento.