Tener un baño pequeño no tiene que ser un dolor de cabeza. El secreto está en aprovechar los espacios y saber que existen cosas de las que podemos prescindir para mejorar nuestra experiencia es este espacio del hogar.

Se trata de eliminar aquellas cosas que no utilizamos con frecuencia, por ejemplo:

  1. La bañera: puedes sustituirla  por un plato de ducha que los hay en el mercado de diferentes tamaños, son más cómodos y ahorran espacio.
  2. Los bidets, que aunque actualmente no se usan con frecuencia, puede que alguna persona todavía lo tenga. Eliminar esto dará más espacio.
  3. El desorden: por más que eliminemos cosas, si no somos ordenados tendremos objetos regados que obstaculizarán la zona.
  4. Mala distribución: todas las cosas en su lugar.

Piensa en qué cosas hay en tu baño de las que puedes prescindir