1. Ubicación. La sugerencia es que esté cerca de las habitaciones.
  2. Distribución. La que mejor se adapte a tu casa, todo dependerá de que tan grande o pequeña sea.
  3. Iluminación. Debes contar con dispositivos resistentes al agua y ubicarlos lejos de las zonas donde queden más expuestos.
  4. Estos espacios los puedes ubicar debajo del lavabo, donde tengas un espejo (de fondo), creando un mueble de obra en la pared, entre otros.
  5. Elige el que responsa a estética, limpieza, seguridad y resistencia.